¿Por qué no te llamo y te digo que quiero estar contigo? ¿Por qué no me acerco a tí y te doy un gran abrazo mientras te digo que te extraño, que la vida es una mierda sin ti? ¿Por qué paso mis días fingiendo que no te quiero, haciendo como que nada pasó, que nada me importa? ¿Por qué no interrumpí tus malditos silencios con un beso? ¿Por qué dejé que te fueras así, como si nada? ¿Por qué no lucho por ésta, nuestra causa perdida? ¿Por qué dejé que se hiciera tu maldita voluntad?
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Porque te imito.
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7 comentarios:
una respuesta lapidaria...
roger
Sí, me siento muerta y enterrada.
Hay veces que no tengo ganas de verte, hay veces que no quiero ni tocarte, hay veces que quisiera ahogarte en un grito y olvidarme de esa imagen tuya, pero no me atrevo.
Hay veces que no dejo de soñarte, de acariciarte hasta que ya no pueda, hay veces que quisiera morir contigo y olvidarme de toda materia, pero no me atrevo.
Hay veces que no sé lo que me pasa, ya no puedo saber que es lo que pasa dentro, somos como gatos en celo, somos una célula que explota...
Quizá, aunque nada de eso tiene ya importancia.
Por cierto, creo que es de las canciones que menos me gustan de Los Caifanes.
¿como habria de saberlo?
¿y cómo voy a contestar eso si no sé quién eres?
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