martes, abril 01, 2008

Abandono

No estabas junto a mí al despertar. La cama estaba tan fría que no sé desde cuándo me dejaste. Te busqué con la mirada y te llamé más de una vez preguntándome a dónde te habías ido.

Me levanté con desgano y preocupación. Las mañanas no son las mismas sin ti. Alargué los minutos cuanto pude anhelando verte aparecer de nuevo, frío e indiferente, pero conmigo. Salí de casa resignada, con mi deseo incumplido y casi a punto de llorar por tu ausencia sin despedida.

No sé dónde ni con quién estás. No sé si volverás hoy o mañana, ni siquiera sé si te veré otra vez. Dime, ¿qué voy a hacer sin ti, maldito gato?

5 comentarios:

Quien Resulte Responsable dijo...

Cuando un gato se va... deja marcado el olor en toda la casa. Y cuando otro gato lo huela, y huela que ya no aparece, llegará a reclamar la casa como su herencia, apropiándose de lo que el anterior rey de la pradera dejó vacante.

Ahora ronda mi casa un gato blanco. Farinelli no está nada contento.

|) /\ ® |{ ¥ dijo...

Se como te sientes, en 4 años que lleva viviendo conmigo la Nena la quiero tanto o mas de lo que tu quieres a Jose en los años que lleva contigo.

2 veces se ha desaparecido, por menos de media hora y sin salir del terreno, hasta donde se sabe. Aun asi llore(y todavia lloro, como ahorita) ante la sola idea de perderla.

Se fuerte por los dos

Grimalkin dijo...

¡Volvió, volvió, volvió!

¡¡¡Uju!!!

Gracielita. dijo...

Iba a preguntarte, ¿cómo sé cuando acaba la realidad y comienza la ficción?

Finalmente, el final es mejor de lo que esperé.

Saludos para los dos.

Grimalkin dijo...

¿Cuál realidad? ¿Cuál ficción?

Nosotros también te queremos mucho y esperamos nos visites pronto.

Bigotes.