lunes, agosto 13, 2007

Sí, el tiempo es un hilo, pero parece acomodado en una madeja

Los honores a la bandera del primer año de primaria a mí me hicieron bolas. Un lunes de septiembre nos echaron un rollo sobre los Niños Héroes y al siguiente nos hablaron del cura Hidalgo. Tardé un buen rato en entender que el acontecimiento que celebramos primero había ocurrido 37 años más tarde que el que celebramos después. Algo similar me pasó en marzo con la Expropiación Petrolera y el natalicio de Benito Juárez, que además coincide con el inicio de la primavera, pero para entonces yo ya iba agarrando la onda.

Esos fueron mis primero tropiezos con la historia y, aunque siempre me ha gustado, es una disciplina que tiende a confundirme bastante. Recuerdo perfectamente el desasosiego que me dejaron las últimas líneas de "Noticias del Imperio" de Fernando del Paso.
Yo soy María Carlota Amelia Victoria Clementina Leopoldina, Princesa de la Nada y del Vacío, Soberana de la Espuma y de los Sueños, Reina de la Quimera y del Olvido, Emperatriz de la Mentira: hoy vino el mensajero a traerme noticias del Imperio, y me dijo que Carlos Lindbergh está cruzando el Atlántico en un pájaro de acero para llevarme de regreso a México.

Fue como una revelación para mí. Dos personajes que en mi concepción del mundo pertenecían a esferas cósmicamente distantes habían tenido vidas que se intersectaban en el tiempo. La emperatriz del Segundo Imperio Mexicano y el hombre que pilotó el primer vuelo de Mexicana de Aviación me remiten a mundos completamente disímbolos, a Méxicos dispares.

Esto ponía de manifiesto dos cosas:
  1. Que la vida de una persona da para que el rostro del mundo cambie y
  2. que si no empezaba a poner orden en este asunto, la confusión no haría mas que aumentar.
Por eso decidí hacer una línea de tiempo como la que me dejaron de tarea en cuarto de primaria para entretenerme y de paso acomodar las eras geológicas. Un fin de semana, cuando ya estaba yo en este departamento pero todavía iba a la oficina, me puse a marcar los restos de un rollo de papel caple con una carpeta para sacar así tiras que alcanzaran a darle la vuelta a la habitación que entonces usaba como estudio y que ahora es mi recámara. Después de cortarlas y unirlas, les pinté una raya roja en el medio y me puse a marcar décadas, del año 1 en adelante (de lo contrario no hubiera sabido en qué otro año empezar). Luego, con bastante trabajo, la pegué a la pared, a 2.20 metros del piso. Ya en la madrugada tracé una línea en el punto correspondiente a 1927, escribí una leyenda, pegué un dibujito y me fui a dormir.

Como dije antes, en aquel entonces yo trabajaba, así que mi proyecto avanzó con mucha lentitud. De hecho hubo meses en los que estuvo muerto. Pero hace poco decidí revivirlo y ha sido muy agradable. Aquí les presento el estado en el que está ahora. No está toda la línea, les (me) ahorré los espacios en blanco, que siguen siendo amplios.

Ojalá puedan ayudarme a rellenarlos con sus tres o más momentos históricos favoritos. Las únicas restricciones son que hayan ocurrido después de Cristo y que puedan señalarlos en el tiempo con precisión de un año, porque en algún punto hay que colocar la imagen alusiva. Gracias por sus colaboraciones, gracias.

7 comentarios:

Jack Maybrick dijo...

Yo pensaba que nadie excepto yo terminaba por hacer cosas de ese tipo...

Grimalkin dijo...

Pues ya ve usted que no, señor.

Anónimo dijo...

Intentaré colaborar con algo más próximamente, en cuanto regresé de mi viaje de media semana. Oye, no comentaste sobre el pequeño detalle del "tiempo comprimido".

Un abrazo y un besto.

Grimalkin dijo...

¡Ya me echaste de cabeza!

Pues sí, resulta que me equivoqué al momento de numerar las décadas y del 750 me brinqué hasta el 800. Así que los años comprendidos entre esas fechas tendrán una separación de un solo milímetro, en lugar de cinco. Ni modo.

Besos hasta Manchester.

Anónimo dijo...

Así es uno de repente, quemando a la gente cuando no debe. Creo que me daré a la tarea de encontrar eventos interesantes entre el 750 y el 800...

¡Besto!

Grimalkin dijo...

Está bien, qué me queda. Pero consigues también los dibujitos, ¿ok?

Quien Resulte Responsable dijo...

Mis tres momentos histéricos --digo-- históricos favoritos:
1977: Nace V.
2007: V se va a Vancouver.
2007 (más adelantito): V regresa de Vancouver.