jueves, noviembre 30, 2006

Con calma

Estos días no he querido pensar demasiado. Entre los exámenes, las presentaciones finales y los preparativos del viaje me siento francamente exhausta y ansiosa. Los niveles de tensión más altos son antes de dormir y cuando tengo que levantarme. El resto del tiempo, el solo hecho de estar haciendo algo sirve de desahogo. Ahora estoy cansada, física y mentalmente.

Compré mis regalos navideños y no estoy demasiado contenta con mis selecciones pese a haberlas hecho con todo cariño. Los regalos me provocan cierta ansiedad, quisiera provocar el mismo gusto que yo siento cuando recibo uno y la mayor parte del tiempo no creo lograrlo. No me siento capaz de hacer tan feliz a la gente. En fin.

Además mi serotonina hizo trampa. Bajó súbitamente sin emitir ninguna de las alertas usuales. Lo que ocurre en estos casos es que mil ideas surgen a toda velocidad, mi cabeza bulle mientras el resto de mí desea permanecer en silencio y sin movimiento. Esta ausencia de válvula de escape provoca un congestionamiento mental que me hace inoperante. Es como si estuviera en otra dimensión.

Mi manual del usuario dice que escribir puede ser una solución y creo que es cierto. Ahora que lo he hecho, tengo esperanzas de conciliar el sueño relativamente pronto.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Bella!!!
Solo quería saludarte, y mandarte un super abrazote!! Sabes que te adoro con todo mi corazón!! Te mando muchos besitos, muaa!

Grimalkin dijo...

Hola, preciosa. Espero poder abrazarte antes de irme.

Besos

Anónimo dijo...

Si!! por favor abrázame antes de que te vayas! Y prometo que iré a ver a José lo más que pueda, y pensaré mucho en ti...
Te quiero muchooooooo!!

Grimalkin dijo...

Cuenta con ello, preciosa. Además necesito tu dirección y código postal.

Yo también te quiero.