miércoles, septiembre 13, 2006

Happiness

El otro día contesté el teléfono:

- ¿Bueno?
- Hola, mi amor.
- ¿Quién habla?
- Ah, perdón. Me equivoqué de número. Estaba marcando para lo de un trabajo, pero no importa. Me llamo Ricardo, ¿Te molestó que te dijera mi amor? Porque fíjate que a mí me gustaría que...

Pensé en Philip Seymour Hoffman pegando una postal en la pared. De inmediato colgué.

No hay comentarios.: